4/7/13

El caracol


 Como era caracol construyó una casa
-liviana como la cáscara de las nueces-,
la puso en su espalda y salió a conocer el mundo.


Vio:
-cada paisaje pasaba frente a él en cámara lenta-
un río que amarraba
parte de la tierra.
Un ciruelo
del que florecían
corazones blancos.
Los rayos de sol,
como hilachas de miel de un panal suspendido
entre el cielo y los árboles.


 Y aunque sabía que su casa era pequeña,
el caracol,
de cada cosa quiso llevar algún recuerdo.

 Guardó:
del río, la risa de las piedras;
del ciruelo, el corazón más blanco;
de la luz que cae sobre los jardines, el olor del amarillo.

(Fragmento de "El caracol" de María José Ferrada)




2 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que no cuentes a Oscar donde hay tantos caracoles ;)

Chelo dijo...

¡Ah! la defensora de los caracoles... :))) y de todo bichito viviente ¿también de los mosquitos? Acabo de salir diez minutos y ya tengo sis nuevas picaduras, ¡qué tíos! ¡cómo pican!