7/3/11

"La corneja sedienta", una fábula

Ayer vi esta corneja posada en el árbol que hay entre las vias del tren y la caseta de telefónica ; se la acercó una urraca como a un metro, revoloteó alrededor graznando, chillona como de costumbre  y se marchó; la corneja ni se inmutó. Me pregunto si la estaba diciendo ¡fuera! que éste es mi territorio... porque esa es una zona que sobrevuelan continuamente las urracas.

Me he acordado de una fábula de Esopo:
“La corneja sedienta” que cuenta lo siguiente:
Quería beber una corneja sedienta en un cántaro que encontró cerca de un pozo, pero con tan poca agua que apenas alcanzaba a ella con el pico. No obstante, discurrió un medio, y consistió en ir echando piedrecitas dentro del cántaro, llevándolas con el pico, y así el agua subió y pudo beber sin dificultad alguna.

Más pueden el arte y el ingenio que la fuerza.

Lecturas: http://www.escolar.com




Pensáis que eso sólo puede ocurrir en una fábula ¿verdad? Pues mirad este vídeo donde se muestra el experimento que ha llevado a cabo un grupo de investigadores británicos, que igual que en la fábula de Esopo fueron echando piedras para subir el nivel de agua y poder alcanzar el gusano,  demostrando que los córvidos son animales inteligentes y son capaces de buscar y encontrar recursos para solucionar problemas

No hay comentarios:

Publicar un comentario